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Un poco de Clarice Lispector



Descubrimientos

Crónicas de Clarice Lispector (1920 Ucrania - 1977 Rio de Janeiro)

Entre el 19 de agosto y el 29 de diciembre, Clarice Lispector escribió crónicas para el Jornal do Brasil. El primer volumen en castellano fue publicado por Adriana Hidalgo editora bajo el título Revelación de un mundo en el 2004 y posteriormente el segundo volumen, Descubrimientos, fue publicado en el 2010. A continuación, algunas crónicas del segundo volumen que fueron recopiladas en el libro Descubrimientos, escritas desde 1967 hasta 1973.

1967

19 de agosto

NO SENTIR

El hábito le ha amortiguado las caídas. Pero sintiendo menos dolor, perdió la ventaja del dolor como aviso y síntoma. Hoy en día vive incomparablemente más sereno, pero su vida corre gran peligro: puede estar a un paso de estar muriendo, a un paso de haber muerto ya, y sin el beneficio de su propio aviso previo.

9 de diciembre

UNA COSA

Vi una cosa. Una cosa en realidad. Eran las diez de la noche en la Plaza Tiradentes y el taxi corría. Entonces vi una calle que nunca más voy a olvidar. No voy a describirla: es mía. Sólo puedo decir que estaba vacía y eran las diez de la noche. Nada más. Pero fui fecundada.

1968

10 de febrero

UN SUEÑO

Fue un sueño tan fuerte que por minutos creí en él como una realidad. Soñé que aquel día era Año Nuevo. Y cuando abrí los ojos llegué a decir: ¡Feliz Año Nuevo!

No entiendo de sueños. Pero este me parece un profundo deseo de cambio de vida. Ni siquiera necesita ser feliz. Alcanza con año nuevo. Y es tan difícil cambiar. A veces corre sangre.

24 de febrero

SENTIRSE ÚTIL

Precisamente cuando yo atravesaba una fase de involuntaria meditación sobre la utilidad de mi persona, recibí una carta firmada, pero sólo daré las iniciales: “Cada vez que me encuentro con la belleza de sus contribuciones literarias, veo aun más fortalecida mi intensa capacidad de amar, de darme a los otros, de existir para mi marido”. Firma H.M.

No me sentí contenta, H.M, de que hablaras de la belleza de mis contribuciones literarias. Primero porque la palabra belleza suena como adorno, y nunca me sentí tan despojada de la palabra belleza. La expresión “contribuciones literarias” tampoco me encantó, porque precisamente ando en una fase en que la palabra literatura me eriza el pelo como el de un gato. Pero, H.M, qué útil me haces sentir al decirme que tu capacidad intensa de amar se fortaleció aun más. ¿Entonces te di eso? Muchas gracias. Gracias también por la adolescente que fui y que deseaba ser útil a las personas, al Brasil, a la humanidad, y que ni se avergonzaba de usar palabras para sí misma palabras tan imponentes.

20 de julio

EN BUSCA DEL OTRO

No es en vano que entiendo a los que buscan un camino. ¡Qué arduamente busqué el mío! Y cómo busco hoy con ansia y aspereza mi mejor modo de ser, mi atajo, ya que no me atrevo a hablar más de camino. Yo, que lo había querido. El Camino, con mayúscula, hoy me aferro ferozmente a la búsqueda de un modo de andar, de un paso seguro, Pero el atajo con sombras refrescantes y reflejo de luz entre los árboles, el atajo donde yo sea finalmente yo, no lo encontré. Pero algo sé: mi camino no soy yo, es otro, es los otros. Cuando pueda sentir plenamente al otro estaré salvada y pensaré: he aquí mi puerto llegada.

28 de septiembre

EL HAMBRE